El Labrador visto por un adiestrador

Mario Hernandez on 04/08/2016

Labrador o Retriever del labrador:

Origen:

La raza se origina a finales del siglo XIX y termina por alcanzar su éxito después de la primera Guerra mundial (1914-1918).

Los orígenes exactos no están claros pero todo apunta que el Labrador tuvo una larga estancia en la isla de Terranova, donde adquirió la afición al agua. Como consecuencia de ello, adquirió una resistencia fuera de lo normal, así como un gran sentido de búsqueda y cobro, al utilizarse para la caza y tener que recuperar las presas que caían al agua.

Aptitudes físicas:

Es un perro activo al que le gusta el juego, utilizado tanto como perro de ayuda, como perro guía, de detección, etc. Es una raza compatible con personas activas que les guste el deporte y los largos paseos.

Tal y como hemos dicho antes, es muy activo, por lo cual tendremos que tener cuidado cuando sea mayor por los ataques al corazón, puesto que es un perro que lo da todo.

Temperamento:

Por lo general, tienen un temperamento amigable y bonachón, pero como todo, también depende de la educación que reciba. Además, los labradores suelen ser fáciles de adiestrar, obedientes, capaces de comprender de forma rápida y correcta, pues tienen una gran memoria. Es un excelente perro de compañía. El Labrador, en conclusión, es un perro dócil, adaptable y amigable.

Arreglo:

Simplemente cepillados, baños y cuidados comunes.

Mantenimiento:

El coste del mantenimiento es razonable, la cantidad de pienso diaria rondará en esta raza de 500 gr. a 600 gr. todo dependerá también de la actividad física y de su metabolismo, dependiendo que tengan más o menos facilidad a engordar.

Adiestramiento:

Todos los perros, sea cual sea su raza necesitan educación, pero en el Labrador esto es fundamental. Dado que es un perro fuerte, activo y muy amigable, muchos clientes y amigos que optan por esta raza ya dan por hecho que al ser tan bueno e inteligente se portará bien.
Sin embargo, toda esa energía e inteligencia cuando no tiene control se suele tornar en destrozos en casa, paseos insoportables y un largo de etcéteras. Con el adiestramiento, encauzaremos esa energía e inteligencia y reforzaremos los lazos con nuestro perro para poder, así, disfrutar plenamente de éste.

Paseos:

Así como hay razas que con un pequeño paseo ya tienen suficiente, el Labrador es una raza que necesita ejercicio diario; por lo tanto, debemos cubrir sus necesidades con largos paseos y juegos con él.
Por esta razón, si somos personas muy sedentarias, por mucho que nos guste esta raza, quizá no sea la más conveniente para nosotros.

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