Después del periodo de vacunación pautado por el veterinario es bueno empezar a llevar a nuestro cachorro a la peluquería para que el cepillado le resulte agradable como las caricias que recibe de recompensa.

El baño no debería ser un trauma, para ello un profesional sabrá suavemente introducirlo a una rutina que deberá realizarse con relativa asiduidad. También es importante que se vaya acostumbrando al secador a temprana edad de ese modo el ruido no lo asustará.

Es decir, cuanto antes empiece a visitar al peluquero antes se harán amigos.

Escuela de peluquería canina: "Groomnium Academy"